
La expresión corporal es manejada y depende directamente de nuestro cerebro, pero es muy normal escuchar que esta habilidad depende de nuestros antepasados o es un don "innato", si bien es cierto que al pasar el tiempo cada persona va mostrando diferentes aptitudes y actitudes, con y ante la vida, tambien es cierto que desde el momento en que nacemos vamos recibierndo diferentes estímulos tanto en cantidad como en calidad.
En tus primeras clases de ballet, han de enseñar los pasos de forma lenta y con mucho cuidado. Te enseñarán movimientos acompañados de música para ayudarte a tener coordinación. Se basan en movimientos naturales, tales como caminar, correr, brincar y saltar. A veces puede parecer un poco aburrido, dado la lentitud de las clases; aunque también depende en esto mucho de las cualidades del profesor y de la edad del alumno. Un buen profesor utilizará juegos y ejercicio didácticos para estimular a los más pequeños; y dará aliento a los mayores para no decaer en la monotonía huir del aburrimiento.
Has de aprender a sentir la música y a expresarla a través de tus movimientos. El sentido musical es vital para un bailarín. Es conveniente informarle a todos los profesores, que durante la enseñanza, hicieran bastante hincapié en el compás de la música pues es primordial, primero deberían afianzar la técnica a sus alumnos y no haber ejercicios por hacer, deben prestar atención a la ejecución de estos al ritmo correcto que marca la música.
Otra de las grandes tareas que debe de realizar un profesor, o mas bien debe de enseñar a sus alumnos, el buen uso de sus expresiones faciales, tanto como la corporal.
Al lograr todo esto, al fin llegaremos a la perfección, tanto como alumnos, y profesores, debido a que es el pupilo quien es, el reflejo de lo enseñado por el profesor.
Espero que todo lo entregado ya anteriormente les sea util, tanto como profesores y alumnos, para su futuro, o quizas como su carrera a seguir.